Más de 150 especialistas en dobles del circuito masculino firmaron una carta abierta dirigida al ATP board and management para pedir que se paralicen o revisen con cautela las reformas que la organización estudia para 2028. Los firmantes advierten que las medidas propuestas, que incluyen recortar los cuadros y reducir sustancialmente la bolsa para dobles, pondrían en riesgo la viabilidad profesional de quienes concentran su carrera en esa disciplina.
Qué propone el cambio y por qué alarma
Según la propuesta que se discute dentro del ATP, los cuadros de dobles en los torneos del circuito podrían ser sustancialmente menores a partir de 2028. Un detalle que ha trascendido indica que los Masters 1000 events tendrían tan solo 16 parejas en el cuadro, frente a los tamaños actuales mucho mayores. Ese recorte implicaría menos partidos, menos oportunidades de subir en el ranking y una caída directa en la distribución de premios dedicada al dobles.
Los jugadores que firmaron la carta subrayan dos efectos inmediatos: menor capacidad para construir una carrera estable y menos incentivos económicos para mantener la especialización en dobles. Para muchos doblistas la temporada se arma alrededor de jugar con regularidad en el circuito ATP y Challenger; reducir plazas a la mitad empuja a convertir el dobles en una actividad marginal o a una mezcla obligada con la modalidad individual.
Impacto en la estructura del calendario y en el espectáculo
El recorte de cuadros no solo afecta a las plazas; altera la colocación de partidos en el calendario de cada torneo. Menos partidos significa menos horarios reservados para dobles en las sesiones principales. En términos prácticos, eso reduce la visibilidad que hoy tienen los especialistas de dobles y la posibilidad de que las nuevas generaciones accedan a shows ante público y televisión.
Los organizadores argumentan que simplificar programación puede favorecer la gestión de sedes y audiencias, pero los firmantes de la carta responden que sacrificar un formato con identidad propia por una logística más fácil empobrece la oferta deportiva. El dobles aporta variedad táctica y momentos de alta intensidad que muchos aficionados añoran cuando visitan un torneo.
Consecuencias para la carrera profesional
Para jugadores cuyo principal activo es el ranking de dobles, la reducción plantea un problema de supervivencia deportiva. Menos plazas en torneos grandes hará que la clasificación dependa aún más de resultados esporádicos en unos pocos eventos, mientras que la reducción de premios hará que sostener una temporada completa sea más costoso. Gastos de equipo, viajes y entrenador seguirán presentes con menos retornos.
Además, la combinación de menos torneos y premios menores puede empujar a las parejas a priorizar entradas en eventos selectos o a forzar alianzas puntuales, condicionando la estabilidad con la que hoy se construyen carreras y la química entre compañeros.
Reacciones y petición formal
La carta abierta, firmada por más de 150 doblistas en el circuito ATP, solicita transparencia en el proceso y que se considere el impacto en la base profesional del dobles antes de implementar cambios. El hecho de que la consulta haya comenzado durante una reunión informativa en Wimbledon intensifica la sensación de que la reforma avanza sin suficiente debate público.
Los firmantes exigen una evaluación que incluya a jugadores, torneos, agentes y televisores, y piden alternativas que preserven la viabilidad económica y competitiva del dobles. Reclaman, además, que cualquier modificación se aplique con periodos de transición claros para evitar disrupciones repentinas en las carreras.
Opciones sobre la mesa
- Reducir plazas: La medida principal plantearía cuadros más cortos en eventos grandes, limitando el número de parejas admitidas en los Masters y otros torneos.
- Reasignar premios: Otra alternativa es redistribuir la bolsa entre individuales y dobles, lo que afectaría directamente los ingresos de los doblistas.
- Ajustes de calendario: Cambios de formato que reduzcan la carga de partidos podrían implementarse para compactar el calendario sin reducir plazas en eventos clave.
Qué sigue y por qué importa
El ATP enfrenta ahora una decisión que marcará el diseño del circuito para la próxima fase de la era profesional. La carta de los jugadores añade presión pública y obliga a la organización a responder con más detalles y con plazos concretos. El resultado de este debate definirá si el dobles mantiene su lugar como disciplina profesional viable o queda relegado a un papel subsidiario dentro del calendario.
Para los aficionados latinoamericanos, donde el dobles tiene tanto seguidores en clubes como en transmisiones, la discusión importa porque condiciona la presencia de especialistas que suelen convertir un torneo en una experiencia diferente: rápida, estratégica y colectiva. La próxima comunicación del ATP será determinante para saber si el formato continúa con ajustes o si las voces de los jugadores consiguen frenar una reforma que muchos consideran excesiva.